2010-05-05

Percepcionismo

Que buen día el de ayer. Bicha llegó a verme a las 15:45. Hasta ese momento había sido un día re piola, re normal, un día re feliz. No me malentiendan, no fue Bicha quien lo arruinó. Es solo que a las 16:03, inocentemente me preguntó "¿qué tal tu día, mi amor?"

Increíble como una simple pregunta puede cambiar
todo...

Le dije que todo bien y me puse a contarle que tal mi día. Le narré como a la mañana en el metro, con las pestañas aún pegadas por el sueño, me tocó jugar a las sillitas musicales.
Sin música eso sí, sin minas ricas de la tele, sin la diversión implícita de tan lúdica actividad.
Fue con una señora de unos 50 años que se subió como si el asiento que me disponía a ocupar tuviera su nombre escrito, y quien a pesar de notar que la mitad de mi cabuz yacía en el asiento, tiró encima igualmente toda su por así llamarlo humanidad, cuasi arrojándome al piso en su desesperada carrera hacia la comodidad.
Empezaba una grandiosa jornada...


10:05: Abría la puerta de la sección de informática del Serviu, dispuesto a desayunar un exquisito canolo relleno con manjar más un brownie cortesía de Castaño, todo acompañado con un exquisito café mañañero. Me dispongo a saludar cuando escucho a mi jefe con la boca llena de berlín decirme:

"¡Claudio! ¡Hijo! Me deja la mochila y parte para la dirección. ¡Al tiro! La impresora del director está mala, ¡no lo saludó el día de hoy!" (en realidad estaba con un atasco de papel, pero dejen que me tome la licencia poética, ¿ya?).


Llego donde el dire. No está. El problema estaba solucionado. ¡Fucking Great! ¡Vamos por el canolo! ¡Esperame brownie! Corro por los pasillos como si fuera Forrest Gump con incontinencia, entro a la oficina con el hambre en la mente y me encuentro con que tengo que realizar un catastro completo de todas las impresoras del servicio. Además mover 3 multifuncionales del piso 7 al -1. Además cambiar 10 toner.

Son 100 impresoras... las multifuncionales pesan 50 kilos cada una... solo tengo 4 toner en la bodega de insumos...


14:15
, catastro listo, toners instalados (fue como el milagro de la multiplicación de los panes), dos impresoras movidas, canolo y brownie devorado hace apenas 10 minutos, sin café. Inesperadamente, mi humor aún incólume. Hasta había tenido tiempo de escribir el "Review de cosas inútiles nº 42 (si, 42)". Subo al 7º piso con mi compañero "TalIván" a buscar la última mole láser. En ese momento encontramos botada una placa madre bastante bonita, con procesador incluido. Botada. Recibo otra pregunta que cambiaría el resto del día: ¿Que procesador será?


Maldito Iván. Maldita curiosidad. Tomo la placa y descuidadamente subo el seguro del ventilador, con tal mala suerte que se suelta de un golpe, llevándose una pequeña (pero no por eso menos amada) porción de mi dedo pulgar derecho.


Sangre.

Dolor.
Ira...
(En ese orden)

14:30: Llego al puesto. Me recibe esto...



3 correos no enviados, un mini trabajo de photoshop (hecho en paint) y el maldito review se habían ido al azul limbo de la pantalla asesina. Acá podríamos entrar a debatir si fue culpa mía o no. Pero no quiero, a la xuxa debatir. Lo diré con calma y hasta con letras bonitas:

Me cago
(literalmente) en mi PC del orto, hijo de la real... mujer de vida licenciosa... (para que el blog lo puedan ver los niños)

15:00: A estos acontecimientos le siguieron un almuerzo mediocre, una transferencia bancaria obligada que me dejó con -3 pesos en la cuenta del banco y aún más pega.

15:45:
Llega Bicha. 18 minutos después la pregunta fatal...
"¿qué tal tu día, mi amor?"


Una mierda el día, Bicha. Una mierda...


2 comentarios:

Ayackiro dijo...

Weh... todos tenemos días apoteósicamente malos Cabeza. Podrías haber agregado que no tenías tiempo para nada y que ibas a postear y que como no pudiste, postearon algo antes que tu... una mierda.

"Como Forrest Gump con Incontinencia"... simplemente maestro.


Un genio.

Julio dijo...

buenisimo, es lo bueno de los dias malos (hooo las prosas se pegan leyendo esto), siempre puedes recordarlos para cagarte de la risa

notable