2010-05-20

Pasitos destructores

Sus pasitos van de un extremo a otro del pequeño living, dejando una estela de destrucción juguetil a su paso. El rompecabezas con 3 piezas menos yace a medio armar sobre la alfombra, acompañado del abecedario de goma eva que tiene menos letras que un libro para colorear. El muñeco pepón luce tatuajes faciales hechos con lápiz pasta. En su cómoda posición, apoyado en el sofá, observa la desolación que esos pequeños zapatos rojos van dejando a su paso y se ríe para sus adentros recordando el momento en que esas manitos le dejaron su cara como la de un guerrero maorí. Hay miles de cosas que dejar listas para el día siguiente, el lavadero está más lleno de loza que el metro de gente a las 7 de la tarde y, así como por ser, son casi las 2 de la mañana. Sin embargo, toda la atención es para ella. Y ella lo sabe y lo disfruta.

Valentina baila. Salta. Juega. Corre. Ríe. Grita. ¡Vive!

Yo la miro embobado. Perdido en sus maromas, en sus émulos de salto y en sus cachetes gorditos y colorados de tanto jugar. Y me dan ganas de no irme a trabajar mañana para quedarme todo el día flojeando con ella. Para que a las 9 de la mañana me pida que le lleve la papa o para que veamos el dvd del “Club de Mickey Mouse” como si fuera la primera vez aunque ya lo hayamos visto 3506 veces (contadas). Para estar ahí, echados en el sofá; riendo, rabiando, jugando al montoncito o a los besos sectorizados (en la frente, en la nariz, en las orejas, etc.). O para quedarnos dormidos tapaditos con la mantita verde a cuadros después de pasear a Pablo (el pingüino de los Backyardigans) en su coche. Días ideales, entrelazados los tres en un abrazo infinito, Vale, Eve y yo. Bicho, Bicha y Baby Bicha. Hija, mamá y papá. Con el tiempo detenido en los hermosos casi dos años de mi hija, mientras todo alrededor simplemente deja de existir, pasando a verse borroso, como fuera de foco, con la imagen nítida del sofá donde por fin después de tantas idas y vueltas está una familia hecha y derecha.

Pensar que cuando supe que sería papá me bajoneé pensando en lo difícil que se harían un montón de cosas. Que no era lo ideal o lo planeado. Que no era momento, que no daba la plata, que no era lo que había elegido para mi vida y blah blah blah...

Que pelotudez más grande.

La vida es una actualización cumulativa de elecciones, malas, buenas o intrascendentes. Eliges tu polola, tu ropa, tu casa, tu auto. Con un poco de suerte eliges tu trabajo, tu carrera, tus amigos y hasta a tus enemigos. Hasta puedes elegir el país donde vives. O si así lo quieres, puedes elegir dejar de vivir…

Pero aunque sea re cliché, no eliges a tu familia. Ni a los que te trajeron al mundo, ni a los que traes vos mismo. Y aunque pudieras elegir, a diferencia de todas las otras cosas que menciono, no la cambiarías por nada. Sobre todo a los que vos trajiste al planeta. Porque aún con kilos de pañales cagados, litros de lágrimas derramados en diversas pataletas o aún cuando te sepas todas las canciones de Hi-5 o todas las mouse-ke-herramientas que va a usar Mickey en cada una de las absurdas ocasiones que se le presentan, los hijos son simplemente la cosita más hermosa que la vida te pueda dar.


Los pasitos de Valentina destruyen juguetes, si.

Pero sanan mi alma.


(Edu, sé que sos lector asiduo del blog, así que la entrada del día de hoy está dedicada a vos. Pronto la vida te premiará con tu propio/a desolador/a de juguetes. Felicidades!)

5 comentarios:

Rodrigo Erazo dijo...

que hermosas palabras nacen al hablar de las personas que mas uno ama en la vida, lo bello del mundo y el existir sean intracendentes mientras veas sonreir a tu retoño. te felicito y sigue tu vida por ese camino es hermoso saber que estamos vivos y mas aún si ella lo indica con su amor en tí... un abrazo che.

Ayackiro dijo...

Cabeza... que grossero.

De verdad que fue un post a toda zarra, mis felicitaciones y 10 chocolates. Valentina es una grossa... y Gaspagazar aun no crece lo suficiente para mantenerse en pie y aplanar la vida sobre ellos... sin embargo es una máquina de caca, pichi, mocos y sonrisas por montón. Es impresionante lo que uno siente cuando ve ese par de dientes asomando por las encías con cara de "la cagué" cuando arrojan el control remoto como lanzamiento de la bala...

No los escojemos, pero llegan en el momento preciso... en realidad hay que hacer el momento preciso... ellos llegan no mah, y hay que recibirlos con los brazos abiertos.

Gracias cabeza por lo escrito... y también me uno al Homenaje para Eduardo... Felicitaciones amigo mío!!!

Evelyn dijo...

Lloro de emocion al leer, te he oido decir cosas lindas y he leido otras cosas tuyas que aveces me dejan sin habla, pero esto es realmente lindo. me hace inmensamente feliz saber que despues de todos los giros que ha tenido nuestra vida seas tan feliz con nosostras y que nuestra pequeñita familia le de tanta paz y alegria a tu vida.
esa misma alegria y paz sentimos nosotras al estar contigo. me parece buen momento para decirte que somos muy felices junto a ti, me enorgullece ver lo buen padre y buen hombre que eres y saber lo mucho que luchas por que formemos nuestro hogar junto a Valentina.
por todo esto y mucho mas te amamos con todo el corazon.

El ChE dijo...

Vale Rodrigo por las palabras y el abrazo. Seguire haciendo todo lo posible para que las cosas se sigan dando. Lo mejor para vos también.
Oscar, gracias por los chocolates aunque sean virtuales, que bueno que te gustó "el post serio" XD
Bichi: giros... ufff cuantos giros verdad? Pero bueno, acá tamos... juntos y felices. Beso para vos mi amor y uno para la gordita. Se viene el deptoooo!

EDUARDO dijo...

GRACIAS!!
Es algo tan precioso todo esto y lo estoy disfrutando a concho... el ver a la negra con nauseas, sin querer comer, la primera fotito y ver un porotito de 5mm que cada mes va a crecer hasta convertirse en un destructor o destructora(revisen mi facebook) y todo eso lo hace mas fantastico aun.

Salu2